Dentro de la casuística que genera cualquier negocio de compraventa en España es reseñable el tema de los daños en la vivienda reclamados tras la compraventa.

No nos cansaremos de advertir tanto a comprador como a vendedor de la necesidad de atar bien en corto este capítulo puesto que genera reclamaciones judiciales que luego suelen ser costosas.

Ahora mismo y estamos hablando a Mayo de 2017 este despacho de abogados se ha hecho cargo de una reclamación judicial contra unos clientes belgas que vendieron la vivienda que se encontraba en estado de antigüedad pero en muy buen sitio con el agravante de que los compradores acudieron con el arquitecto y nuestro cliente se negó a rebajar precio alguno indicando bien claro que el sitio de ubicación de la vivienda bien merecía el precio puesto.

Negocio Ruinoso

Desgraciadamente estos clientes que por entonces no lo eran de este despacho realizaron la venta pero no ataron con claridad la situación de la vivienda sus daños y ahora se encuentran con una reclamación de alta cuantía basados en que la vivienda presenta unos daños que la hacen no apta para su ocupación como cualquier vivienda debiera serlo.

Es evidente que esto no es cierto pero no lo es menos que el asesor con que contaron para la tramitación de la venta no insistió demasiado en recoger por escrito las condiciones en que se encontraba la vivienda y que los compradores aceptaban su estado, y con ello se hubieran ahorrado ahora mismo esta reclamación judicial.

Como les hemos dicho a nuestros clientes bastaba que los compradores acudieran con un arquitecto a ver la casa para deducir que iba a plantear problemas y de ahí que si este despacho de abogados hubiera tenido a estas personas de clientes pro supuesto que le habrían aconsejado un contrato con especiales clausulas sobre estado real de la vivienda y también hubiéramos aportado otro arquitecto que dejara bien claro la situación de la casa.

Desgraciadamente no fue así y ahora se enfrenta a una importante reclamación judicial que intentaremos arreglar conforme a sus intereses.

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